BASE TEÓRICA

Base teórica de la investigación

La investigación Ensayos sobre Identidades Latinoamericanas parte de una comprensión central: la identidad no es una definición fija, sino un campo en construcción, tejido por la memoria, el afecto, el territorio y la imaginación.

Al proponer que cada participante comparta una imagen con tres objetos que representen pasado, presente y futuro, el proyecto activa una forma de conocimiento que no se limita al lenguaje escrito o conceptual, sino que emerge de la experiencia vivida. El gesto de elegir objetos —íntimo, cotidiano y aparentemente simple— es también un gesto simbólico, poético y político.

La metodología desarrollada por Paula Zuccotti se inscribe en este campo al tratar los objetos como portadores de narrativas. Más que cosas, funcionan como condensadores de memoria, identidad y proyección de futuro. Al organizarse en composiciones visuales, revelan los códigos culturales que estructuran la forma en que nos vemos a nosotros mismos y al mundo.

Este enfoque dialoga directamente con la etnografía, entendida aquí no solo como un método, sino como una práctica de escucha que reconoce la vida cotidiana como un espacio legítimo de producción de conocimiento.

En el campo de los estudios de Futuros, el futuro no se concibe como una extensión lineal del presente, sino como algo plural, situado y profundamente influenciado por repertorios culturales. Pensadores como el científico social colombiano Arturo Escobar proponen la idea de "pluriverso": la coexistencia de múltiples mundos y, por lo tanto, de múltiples futuros posibles. Desde esta perspectiva, imaginar el futuro es también un acto de afirmar diversas formas de existencia.

Esta visión es profundizada por Silvia Rivera Cusicanqui, socióloga e historiadora boliviana que cuestiona la linealidad del tiempo al proponer una temporalidad circular y entrelazada. El pasado, el presente y el futuro no se suceden de manera ordenada, sino que coexisten como capas que se atraviesan. El tiempo deja de ser una línea para convertirse en un tejido vivo, dinámico y relacional.

Esta concepción es central para el proyecto: al invitar a los participantes a articular pasado, presente y futuro en una única imagen, la investigación materializa precisamente esta superposición de temporalidades. En el eje de la identidad latinoamericana, la investigación se apoya en autores que desafían lecturas homogéneas o deficitarias de la región.

Aníbal Quijano, sociólogo y pensador humanista peruano, introdujo la noción de "colonialidad del poder", evidenciando cómo las estructuras históricas siguen moldeando las formas de conocimiento y representación. En este contexto, imaginar el futuro se convierte también en un gesto de descolonización.

La producción visual y textual de Gloria Anzaldúa, escritora y activista nacida en la frontera entre México y Estados Unidos, inspira al incorporar la geografía como categoría de diferencia social y al proponer la idea de una identidad fronteriza, híbrida y en constante transformación. Esto permite comprender la latinidad no como una esencia, sino como un proceso.

De manera complementaria, la obra de Nêgo Bispo propone el conocimiento como algo que surge de la convivencia, del cuerpo y de la oralidad, valorando la experiencia personal como una manifestación esencial.

La elección de los objetos que componen los Ensayos sobre Identidades Latinoamericanas sitúa la memoria en un lugar central.

Las últimas décadas han sido optimistas: una vez más, la narrativa de la experiencia ha sido considerada relevante, y los llamados discursos "no ficcionales" están proliferando (en el periodismo, en la etnografía social y en la literatura): testimonios, historias de vida, entrevistas, autobiografías, recuerdos y memorias, y narrativas de identidad. Un movimiento para reivindicar la palabra, para conquistarla y para afirmar el derecho a hablar se está expandiendo, amplificado por una ideología de "cura" de la identidad a través de la memoria social o personal.

Beatriz Sarlo, Relato, historia y memoria

Recordar no es solo recuperar el pasado, sino reconstruirlo desde el presente, en una especie de disputa simbólica entre lo individual y lo colectivo, entre lo vivido y lo imaginado. Esta perspectiva nos acerca a la escritura del periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano, quien transforma fragmentos, gestos y silencios en una etnografía poética de América Latina.

Ensayos sobre Identidades Latinoamericanas se ancla en esta premisa al proponer un mapeo afectivo y visual del continente. Una invitación a pensar desde el Sur —no como una localización geográfica, sino como una perspectiva.

No buscamos definir qué es la latinidad, ni mucho menos homogeneizarla, sino expandir sus posibilidades: hacer visible su pluralidad, sus tensiones y sus potencias.

Al reunir diferentes referencias, esta propuesta se posiciona como un espacio de construcción de imaginarios.

¿Qué mundos emergen cuando nos reconocemos potentes y plurales?